fbpx
31 julio, 2020

Una de los grandes interrogantes en los deportes de raqueta se relaciona con el rol de los deportistas zurdos. En el pádel no iba a ser diferente

Jugar al pádel no es igual para todos y es que, como en cualquier otro deporte, intervienen muchos factores que afectan a la forma de jugar de cada jugador.

De hecho, uno de los factores que más controversia genera es jugar con la mano izquierda y, aunque es obvio que esta es una característica que hace cambiar el estilo de juego, no es para nada un inconveniente, si no todo lo contrario, ya que tiene muchas ventajas.

Esto es fácilmente comprobable si se echa un vistazo al World Pádel Tour, donde algunas de las mejores parejas del mundo tienen entre sus integrantes a un jugador zurdo.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, ya que tener un compañero zurdo también tiene algunos inconvenientes, eso sí, no mayores que los que tiene jugar con un compañero diestro.

Fuente: World Padel Tour

La ventaja del centro asegurado

Una de las ventajas más claras del jugador zurdo en el pádel es que el centro de la pista va a estar mejor cubierto, ya que la posición natural en la que se va a colocar es en la parte derecha. Esto es propicio para que, si el otro compañero es diestro (como suele ocurrir), ambos puedan golpear con el drive si la bola va a esa zona de la pista, lo que también es positivo para la defensa.

Otra característica a tener en cuenta es la complicación que genera a los rivales el tipo de golpeo del zurdo, ya que su forma de golpear hace que la bola se abra, un hándicap más para el oponente.

Además, por su posición en la pista, la volea paralela generalmente irá sobre la pared del fondo o lateral y su bandeja se realizará cruzada fomentando que la pelota caiga sobre el lateral del cristal.

Fuente: World Padel Tour

El inconveniente del jugador dominante

Vistas algunas de las ventajas, es de recibo aclarar que también surgen algunas encrucijadas con respecto a los jugadores que utilizan su mano izquierda, sobre todo si (como ya hemos indicado que suele ocurrir) comparten equipo con un compañero diestro.

Lo que se ha visto que puede ser un gran beneficio, también puede suponer algún que otro problema si los roles no están bien definidos y la compenetración de la pareja no es óptima. Cuando hay una pareja de dos jugadores diestros, el jugador de referencia sobre el que recae el peso del juego suele ser el que juega al revés.

Sin embargo, (y basándose en esta premisa) cuando en un mismo equipo hay un zurdo y un diestro cualquiera de los dos podría ser el jugador dominante.

Esto puede generar algunos desajustes en bolas divididas, aunque es un problema subsanable con una buena compenetración y comunicación entre los miembros de la pareja.

Miguel Muñoz
periodista deportivo

ThePadelInterview

Ver todos los posts

Añadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Instagram

Invalid username or token.