fbpx
3 diciembre, 2020

El pádel tiene grandes beneficios para los niños, ya que les ayuda a mantener su salud, fomenta las relaciones sociales y aumenta su autoestima y confianza personal.

Sin embargo, a algunos niños les resulta difícil encontrar un deporte que les motive y apasione. Por esa razón, en este artículo te voy a dar algunos consejos que harán que los peques aprendan a jugar al pádel pasándolo bien.

En primer lugar, es importante recalcar que un niño no tiene que llevar siempre la pala en la mano, ya que existen muchos juegos sin pala que son muy importantes para que el niño poco a poco vaya adquiriendo coordinación y destreza física.

Fuente: World Padel Tour

La coordinación es fundamental para cualquier deporte, pero aún más en el pádel, ya que en la pista los desplazamientos son rápidos y es imprescindible tener una buena coordinación para poder golpear la bola correctamente. Por este motivo, me parece muy importante empezar a trabajarla lo antes posible.

Para evitar que el niño pueda cansarse o aburrirse de ir a las clases de pádel, el profesor debe de realizar clases dinámicas. Se pueden incorporar ejercicios técnicos, pero todos ellos deben contener algún tipo de premio o recompensa.

Un ejemplo sería realizar un carro de derecha o revés y darle al peque un punto por cada pelota que pase al campo contrario. Se puede hacer a través de la competición por equipos (los de derecha contra los de revés) o de manera individual.

Asimismo, se pueden marcar zonas en las que dirigir la bola (dependiendo de la edad y del nivel) o colocar objetos en pista a los que tenga que apuntar.  De esta manera,  los niños harán los ejercicios, pero de una forma más divertida y amena para ellos.

Al hacer juegos sin pala, se deben de escoger ejercicios que les ayuden en los desplazamientos. Algunos ejemplos son:  

  • El gusano: juego muy divertido para ellos y en el que se les enseña a moverse con pasos laterales. La bola rueda por el suelo y se la tienen que pasar por debajo de las piernas.
  • Matapollos: este juego les suele gustar mucho y les permite coger velocidad de reacción. En él, los niños se pegan a la pared/cristal y el profesor les tira bolas suaves para que las esquiven. Cada pequeñín tiene un número de vidas que va gastando si el profe consigue darle con la bola.

Lo ideal es alternar este tipo de ejercicios para que los niños no caigan en el aburrimiento y la clase sea lo más amena y divertida posible.

Si hablamos de niños más mayores, se pueden hacer los mismos ejercicios que los que usamos con los adultos.

En ese caso, la clase estaría basada en una parte técnica, que consiste en ejercicios con carros, y otra parte táctica en la que se trabaja mucho bola viva y simulaciones de juego. Es muy importante que los ejercicios estén adaptados en función del nivel, pero siempre priorizando que los niños se diviertan y lo pasen bien.

Y recordad, no se gana o se pierde, ¡se gana o se aprende!

Meli García Truchado
entrenadora de pádel

ThePadelInterview

Ver todos los posts

Añadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Patrocinadores Oficiales

Colaboradores